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En perspectiva


Mercados emergentes, oportunidad para inversionistas

Noviembre 28, 2016

Los mercados emergentes, por su elevado potencial de consumo y rápido crecimiento económico, atraen a los empresarios e inversionistas con alta tolerancia al riesgo y dispuestos a hacer inversiones a largo plazo.

Antes de tomar decisiones sobre la conveniencia de diversificar una cartera invirtiendo en ellos, es importante entender qué son los mercados emergentes.

Se trata de aquellos países de menor desarrollo que, gracias a sus políticas liberalizadoras, experimentan un crecimiento económico acelerado que apuntala los niveles de vida y los ingresos de sus crecientes poblaciones.

Cuáles son

Aunque no existe un organismo internacional que determine cuáles son los países emergentes, Morgan Stanley Capital International (MSCI) utiliza como puntos de referencia sus índices económicos y, en sus listados más recientes, menciona a los siguientes mercados emergentes:

  • En América: Brasil, Colombia, Chile, México y Perú.
  • En África, Europa y Oriente Medio: Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Grecia, Hungría, Polonia, Qatar, República Checa, Rusia, Sudáfrica y Turquía.
  • En Asia: Corea, China, Filipinas, India, Indonesia, Malasia, Tailandia y Taiwán.

Aunque a menudo las economías emergentes imponen límites a la propiedad extranjera de las empresas nacionales, lo cierto es que ese tipo de inversiones siguen resultando atractivas para muchos inversores y empresarios por la expectativa de su acelerado crecimiento.

Riesgos a considerar

Sin embargo, el economista Ashoka Mody advierte contra las incertidumbres que plantea un mercado emergente. Entre ellas, la volatilidad de su mercado y la debilidad y transitoriedad de factores como sus tasas de fertilidad, su esperanza de vida y su nivel educativo.

Los inversionistas con apetito por el riesgo y que buscan la diversificación de sus carteras apuestan a los altos rendimientos que la volatilidad conlleva y consiguen buenos resultados cuando sus inversiones son a un plazo de diez años o más y no comprometen más del diez por ciento de sus portafolios.

El caso de México

México, con un crecimiento en torno al dos por ciento, déficits fiscales bajos y finanzas públicas relativamente saludables, clasifica como mercado emergente.

Pese a que su PIB per cápita supera a muchos de sus similares en el mundo en desarrollo, no alcanza a cruzar el umbral de los índices económicos y de desarrollo humano que lo colocarían como país desarrollado en la economía mundial.

Sin embargo, destaca entre las economías emergentes como buena oportunidad de inversión. Esto, gracias a que se ha convertido en un motor de exportaciones de alto valor agregado destinadas a Estados Unidos, uno de los mercados con mayor crecimiento económico en el mundo actualmente.

Su administración fiscal y macroeconómica estable, así como la continuación de sus políticas de liberalización y fomento a la inversión privada en un entorno mundial aislacionista, son también factores que atraen inversiones.

Los sectores que ofrecen las mejores opciones de inversión en México son el automotriz, la minería, la banca y los servicios financieros.

El papel de las empresas familiares

Christine Blondel, profesora adjunta del Centro Internacional Wendel para la Empresa Familiar en la escuela de negocios INSEAD, en Francia, considera que este tipo de organizaciones son parte importante de los mercados emergentes y las llama el medio natural de hacer negocios.

Los inversionistas parecen estar de acuerdo con ella, pues dan preferencia a empresas familiares mexicanas como una oportunidad que incrementará su capital a largo plazo.

La firma de servicios contables KPMG encontró en un estudio del 2014 que el 92 por ciento de los inversionistas que eligió esta opción reportó estar satisfecho con su decisión.

En términos generales, hay ventajas en la estructura de estas empresas privadas en los mercados emergentes, dice Tarun Khanna, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard.

En su opinión, “en particular en épocas turbulentas, las empresas familiares pueden ser un tipo de estructura muy buena … porque hay un clima de confianza mutua en la empresa y todos se preparan adecuadamente para sobrevivir”.