Insights de Negocios

En perspectiva


Siete puntos clave que busca un inversionista en una empresa. Segunda entrega

Septiembre 02, 2016

Una empresa familiar tiene un gran valor sentimental para sus fundadores y herederos, pero cuando toman la decisión de venderla, es muy difícil que puedan valorarla de manera objetiva, pues el  precio lo determinan factores sumamente fríos.

 

Por una parte están la maquinaria, los contratos, las licencias y los clientes; por otra, el modelo de empresa, sus marcas y sus patentes. Además, hay que considerar también si el sector en el que opera tiene perspectivas de crecimiento.

 

Al final, el valor real lo dará su capacidad para generar dinero gracias a los elementos que la componen, y no a cada uno de manera independiente.

 

Hay dos razones básicas que llevan a los inversionistas a adquirir una empresa:

 

  • Que tenga gran potencial de crecimiento, aunque no disponga de capital de inversión.
  • Que sus activos estén tasados por debajo de su valor real.

 

Con el apoyo de inversionistas institucionales de un fondo puente, una empresa familiar puede reestructurarse para volverse realmente atractiva por la primera razón.

 

En el artículo anterior se mencionaron los factores que una empresa debe cumplir para que la venta sea exitosa. Esta es una explicación detallada de los tres primeros.


Propuesta de valor clara

 

La forma de presentar el desempeño óptimo y las oportunidades de crecimiento de una empresa hará que los interesados en adquirirla enfoquen su atención en los diferenciadores y ventajas competitivas que obtendrán. 

 

No es necesario que sea el mejor negocio de su industria, pero sí es importante enfatizar los elementos que la hacen destacar.

 

Para formular una  propuesta de valor, los propietarios deben preguntarse de qué manera su empresa y sus productos o servicios resuelven problemas o necesidades a sus clientes, y por qué éstos eligen sus productos por encima de los de sus competidores.

 

Ese valor diferencial es lo verdaderamente importante.


Mercado

 

Hay factores ajenos al desempeño de la compañía que también tienen peso a la hora de una transacción.

 

Entre ellos están la demanda actual para los bienes o servicios que ofrece la compañía, la cantidad de rivales a los que se enfrenta, y si la industria está creciendo o decreciendo.

 

El análisis de estos factores tiene un gran peso en la decisión de los compradores prospecto.

 

Para obtener un buen precio, es importante asegurarse de que el negocio dará al menos dos o tres años de ganancias, aunque sean mínimas.

 

El mejor momento para vender no es cuando la empresa está a punto de quebrar, sino cuando sus perspectivas de crecimiento son favorables.


Liquidez

 

Un negocio debe tener estabilidad financiera y demostrar que, incluso, puede enfrentar riesgos.

 

La liquidez es uno de los indicadores financieros más importantes para evaluar una empresa y se refiere a la capacidad para hacer frente a las obligaciones a corto plazo.

 

La cantidad de dinero que una empresa tiene a la mano, o que puede generar rápidamente, revela cuán saludable es desde el punto de vista financiero.

 

Contar con suficiente efectivo disponible quiere decir que la organización puede saldar sus deudas cuando se cumplen los plazos de vencimiento.

 

Para la mayoría de los interesados en una adquisición, el factor decisivo para comprar una empresa es su capacidad para generar dinero, pero no bastan los resultados del último año.

 

Los compradores prospecto analizarán el comportamiento a lo largo de un plazo mayor para tener una idea más real de la evolución de la compañía.

 

Evaluarán también el estado de la salud financiera de la empresa, su equilibrio patrimonial, sus necesidades de financiamiento o inversión y el flujo de efectivo, y con esa información determinarán la rentabilidad de la misma. 


En el próximo artículo hablaremos de los otros cuatro factores que deben optimizarse para aumentar las posibilidades de éxito en una negociación: la administración, la rentabilidad financiera, el esquema de inversión y la estrategia de salida.