Insights de Negocios

En perspectiva


Tres tipos de riesgos que pueden presentarse durante una inversión y cómo minimizarlos

Agosto 19, 2017

Cuando se realizan inversiones, todos los factores que pongan en peligro la conclusión exitosa de una negociación se consideran riesgos.

Esto incluye cualquier condición que pueda afectar negativamente los costos, los créditos, el plazo, la calidad o la seguridad de una transacción.

Para reducir posibles daños, es necesario conocer y analizar los factores de riesgo de manera preventiva, a fin de determinar con anticipación las acciones pertinentes en caso de algún incidente.

A los riesgos que afectan a toda la economía, como la posibilidad de que se produzca una recesión, se les conoce como sistemáticos.

Existen también los no sistemáticos, que variarán dependiendo de la empresa involucrada.

Pero independientemente de esta división, hay tres tipos principales de riesgos:

  • El riesgo de liquidez es la posibilidad de una pérdida porque no se pueda convertir fácilmente una inversión en efectivo debido a que la parte emisora no cumpla con las obligaciones inicialmente pactadas o a que incurra en costos excesivos en el cumplimiento. Puede afectar tanto a grandes compañías como a empresas familiares.
  • El riesgo de crédito depende del emisor del instrumento de deuda (como los bancos o los emisores de bonos) que en algún momento puede dejar de pagar sus obligaciones.
  • El riesgo de mercado se da cuando se sufren pérdidas en el valor de los activos financieros a causa de movimientos adversos en los factores que determinan su precio (factores de riesgo), como pueden ser las tasas de interés o el tipo de cambio.

¿Qué es la gestión de riesgos?

Al proceso para identificar eventos potenciales que puedan dañar a una empresa o a sus accionistas se le llama gestión de riesgos.

Los diferentes riesgos requieren estrategias distintas, e incluso un mismo riesgo puede manejarse mediante diferentes instrumentos o con alguna combinación de ellos.

Lo que se busca mediante la gestión es mantener los riesgos dentro de un nivel bajo, para tener un grado de  seguridad razonable de que se alcanzarán los objetivos establecidos.

Etapas de la gestión

El proceso de gestión de riesgos tiene varias etapas.

  • Identificación. Establece qué puede suceder, por qué razones y de qué manera.
  • Análisis. Determina sus posibles consecuencias y la probabilidad de que ocurran.
  • Evaluación. Compara los niveles estimados de riesgos contra los niveles aceptados y preestablecidos.
  • Tratamiento. Elabora e implementa un plan de acción, de acuerdo con las prioridades que se asignaron previamente a dichos riesgos.
  • Monitoreo. Obtiene la retroalimentación requerida para lograr la mejora continua del proceso de gestión de riesgos.

En realidad, el riesgo mayor es el que se desconoce, porque si no se tiene conciencia de que existe un riesgo, no se pueden tomar medidas preventivas.

En el caso de los factores de riesgo, la información no solo es poder, sino también tranquilidad, ya que se pueden contrarrestar utilizando instrumentos de cobertura que dan al inversionista cierta medida de control.