Insights de Negocios

En perspectiva


Siete puntos clave que busca un inversionista en una empresa

Agosto 19, 2017

Los límites de crecimiento de una empresa familiar no existen: allí están Walmart, Ford o América Móvil para probarlo.

 

Sea cual sea el tamaño del negocio, alcanzar el éxito significa que los integrantes de la familia han sabido comunicarse y enfocarse en una meta común durante un largo periodo.

 

Sin embargo, con el paso del tiempo suele cambiar la dinámica de las familias y, por consecuencia, la de sus empresas.

 

Y llega un momento en el que el fundador de la compañía o sus sucesores se plantean la conveniencia de venderla para abrir a todos los miembros nuevas oportunidades de inversión o de desarrollo personal.


Expertos en optimización

 

En esos casos, la mejor solución es recurrir a un fondo especializado de inversionistas institucionales que, ya sea mediante la inversión de capital humano para el mejoramiento de la empresa o a través de la compra directa de acciones de la misma, logre a corto plazo un incremento del valor inicial y sirva de enlace con compradores prospecto.

 

Este fondo buscará habilitar la empresa para su venta en las mejores condiciones, revisando y optimizando cuando sea necesario, los aspectos organizacional, comercial, jurídico, fiscal y financiero de la compañía.

 

La tarea de estos inversionistas institucionales es definir los indicadores de valor que requieran ajustes e intervenir para aumentar el atractivo del negocio en el mercado nacional e internacional.


Factores en la negociación

 

Esta transacción final puede redituar ganancias importantes para la familia vendedora, si la empresa cuenta con los siguientes factores:

 

1. Propuesta de valor clara. Para que los compradores prospecto enfoquen su atención en una empresa, deben estar plenamente especificados sus diferenciadores y las ventajas competitivas que obtendrán al adquirirla.

 

2. Mercado. Los interesados en la compra deben contar con información completa sobre la demanda de los productos de la empresa, la cantidad de competidores y las tendencias en la industria a la que pertenece.

 

3. Liquidez. Esto no solo se refiere a la generación de flujos de efectivo, sino también a que las finanzas corporativas estén en orden y no existan contingencias fiscales ni laborales. Otra forma de liquidez la da el hecho de que una empresa pertenezca a una industria dinámica y de muy alta demanda.

 

4. Administración. Para que un negocio sea atractivo, tiene que funcionar de manera perfecta aunque el director se ausente. Por eso, los compradores prospecto necesitan saber cómo se estructura el equipo administrativo, y comprobar que estén bien definidas las funciones y responsabilidades de cada persona del organigrama.

 

5. Rentabilidad financiera. A mayor rentabilidad, habrá un mayor número de interesados en la compra. El rendimiento sobre la inversión (ROE, por su sigla en inglés) es el beneficio económico que obtienen los accionistas a cambio de su capital. 

 

6. Esquema de inversión. Es importante determinar desde el inicio si  se requerirá una inversión directa para optimizar el modelo de negocio, o si solo se necesita la intervención de capital humano por un periodo corto.

 

7. Salida transaccional clara. Se elaborara un plan con estrategias bien definidas para lograr objetivos financieros factibles y se establece el plazo propuesto para la salida, idealmente 12 meses, así como las medidas que se adoptarán si no se alcanzan algunos de los objetivos en el tiempo convenido.

 

Estos siete factores se complementan entre sí, y la falta de alguno de ellos no implica que no se pueda realizar un trato. Más bien, como ya se mencionó, la finalidad de un diagnóstico inicial de la empresa es lograr identificar las posibles deficiencias para subsanarlas.


Estrategia personalizada

 

Como cada caso tiene características únicas, al momento de realizar la evaluación del negocio es fundamental que haya una excelente comunicación con el fondo de inversionistas institucionales que intervendrá en el proceso previo a la venta, pues de su análisis surgirá la solución más redituable.

Un diagnóstico preciso de la situación del negocio y de sus posibilidades puede transformar una empresa  familiar y darle una renovada oportunidad de crecimiento, bajo una administración diferente.